Dolores del violinista y otras molestias

Remediar los dolores del violinista y otras molestias

Los dolores del violinista son bien conocidos. Primero, la posición para tocar el violín no es natural, es asimétrica y requiere esfuerzos de músculos que quizas no había desarrollado suficientemente hasta ahora. Por otro lado, la repetición duradera de un gesto ocasiona siempre molestias físicas. Estos son los mas típicos dolores del violinista acompañados por algunas molestias : dolores de espalda, en las cervicales, en los dedos, marcas en la piel y molestias debidas al frío, a las alergias o a problemas auditivos.

Si tiene dolores persistentes o violentos al tocar el violín, consulte un médico.

Dolores musculares en la espalda

Si acaba de empezar a tocar el violín, es muy probable que tenga dolores en la espalda, así como agujetas. Un osteópata violinista nos aconsejó hace unos meses hacer ejercicios para restablecer la simetría del cuerpo. Nos indicó que sería bueno trabajar las mismas partes del cuerpo del lado opuesto. Aplicamos este consejo en nuestra práctica personal y efectivamente, parece que este entrenamiento redujo los puntos de tensión en la espalda en casos de práctica intensiva.

Algunos músculos deben trabajarse, es un hecho, y una vez que habrá tomado el hábito de tocar, tendrá cada vez menos dolores.

Marcas en la piel

También es posible que le aparezcan algunas marcas en las partes del cuerpo que estén en contacto con el violín, a menudo puede aparecer una irritación en el cuello o sobre la clávicula.

Para remediarlo, puede intentar tocar con un cojín y poner un trapo suave entre el violín y su cuello, para proteger la zona …

Dolores en las cervicales

Le duelen las cervicales. Este dolor puede ser normal hasta cierto punto. Puede verificar si su posición es adecuada con su profesor. Si todo parece correcto, puede reducir la presión ejercida en las cervicales cambiando su mentonera. ¡Elija una mentonera central! Si los dolores persisten, consulte un médico.

Dolores en los dedos

Entre los dolores del violinista, este es probablemente el más universal. Algunas veces, después de haber tocado el violín durante un tiempo, siente que sus dedos se acartonan y no tienen la flexibilidad o la rapidez habitual si se trata de la mano izquierda. Relaje su mano durante unos instantes o unos minutos…

Sus dedos de la mano izquierda, después de largas horas tocando, están adoloridas, especialmente la pulpa de los dedos, (ya verá como se acordará de este artículo). Este dolor persistirá casi siempre mientras toque. Después de un tiempo, una callosidad más o menos importante se formará, una defensa natural de su piel. Contra este fenómeno, no hay mucho que hacer. ¡Este leve dolor le recordará que se ha vuelto un auténtico músico!

Dedos adormecidos por el frío

Si su violín no aprecia los cambios de temperatura, sus dedos tampoco. Si se quedó fuera durante mucho tiempo y que sus dedos están fríos, es muy probable que estén adormecidos y que le cueste trabajo tocar el violín. Si dispone del tiempo necesario, tome el tiempo de aclimatarse al calor de la chimenea y estimule la circulación sanguínea de sus dedos por flexiones repetidas. Puede empezar a tocar. Después de unos minutos tocando, sus dedos serán operacionales y notará una gran diferencia. Si tiene que salir para dar un concierto con temperaturas bajas, no dude en proteger sus dedos con guantes para evitar que enfríen demasiado o considere un tiempo para que sus dedos puedan calentar al llegar.

Molestias auditivas

Últimamente, toca el violín y su sonido le molesta. Es posible que sufra de problemas auditivos o que el cansancio, al terminar el día le provoque una forma de intolerancia. Por haber ayudado a un gran númera de violinistas que sufren esta molestia, le recomandamos intentar tocar con cuerdas de tripa o sintéticas y evitar las cuerdas metálicas. Además de producir un sonido rico y agradable, reducirán o suprimirán las molestias auditivas.

Alergias

La alergia la más corriente que nos comunican en el taller es la alergia a la brea o colofonia. Puesto que la colofonia está reducida en polvo a la hora de frotarla en la crin, es extremadamente volatil y las personas sensibles a esta sustancia tienen irritaciones en los ojos o molestias respiratorias. Existen varios modelos de colofonias hipoalergénicas que seguramente le ayudarán.

Otra alergia corriente es una alergia al níquel que puede componer partes de su arco o de sus cuerdas. En este caso también existen soluciones: puede invertir en cuerdas que no contengan este material y en un elegante arco montado con plata.

En cualquier caso, les aconsejamos tomar pausas durante sus sesiones de práctica, en especial si no lleva mucho tiempo tocando y utilizar el sentido común, observando lo que le indique su cuerpo. Puede alternar 15 minutos de pausa cada media hora de juego y ajustar sus pausas según el resultado. Por otro lado, una buena condición física le permitirá évitar los dolores musculares y aumentar sus capacidades.

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Brenda Luisa Bea Zamorano
Es editora, traductora y correctora de Ad Libitum. Su trayectoria en el mundo de la música comenzó como violinista desde los 8 años. Desde ahí prometió no dejar la música y lo ha cumplido.

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